El diseño WEB Responsive cobra fuerza en Internet

La navegación con dispositivos móviles, y tablets han aumentado frente a los ordenadores. Llegando el caso de presentar titulares en la prensa que afirman que el Smartphone ha desbancado a las computadoras en el volumen de accesos a Internet. Es natural que cada vez cobre más importancia que los soportes web estén adaptados para el tráfico entrante, sea cual sea el terminal por el cual se acceda.

La adaptación en los diferentes dispositivos cobra fuerza.

Cada terminal tiene su propia pantalla y resolución. Es diferente ver una página web desde un móvil de 5,5 pulgadas que en una pantalla de 25 pulgadas. El tipo de navegador (Mozilla, Chrome, Opera, Explorer…) puede  influir. Afectando la visibilidad del portal web y perjudicando la experiencia del usuario. Que dicho sea el caso, pudiera ser un lector o cliente potencial. Cabe destacar que es interesante facilitar una entrada visual correcta a todas nuestras visitas.

Google también lo cree. Por eso, ha modificado su algoritmo para presentar en sus resultados las páginas webs (SEO) que están mejor preparadas para la satisfacción del usuario. Entre otros, un punto muy importante es la adaptabilidad de la WEB. La función que realiza es adecuar la página web al dispositivo que se está utilizando para su visualización. Google no penaliza las páginas que no son responsives, penaliza las páginas webs que no sean capaces de adaptarse a las diferentes resoluciones.

 

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¿Hay otras opciones aparte del diseño responsive?

Es cierto que teóricamente se puede tener una programación específica para móviles y no nos perjudicará. Seguiremos teniendo una web más o menos bien posicionada en las búsquedas. Pero el mercado y el desarrollo de nuevos dispositivos hace que cada vez la oferta se diversifique. Y la visualización realizada para el móvil puede que se quede obsoleta y nos perjudique en el futuro.

Por eso es sensato invertir en un diseño que sea capaz de adaptarse a todo tipo de dispositivos y resoluciones. En vez de crear diseños WEB para terminales específicos como por ejemplo, móviles y ordenadores. Que dicho sea el caso, si encarece el producto al tener que hacer dos soportes web en vez de uno. Además, la ventaja que presentan en el diseño para una resolución en concreto no compensa con los inconvenientes del uso de un gestor con dos tipos de visualización. Pudiendo aparecer errores en la herramienta y haciendo su mantenimiento más complicado.

¿Qué hace la WEB responsive?

A grandes rasgos la web responsive es una única programación basada en porcentajes. Hace que la letra sea legible sin necesidad de hacer Zoom, ordena los objetos y las imágenes para que queden atractivas. Utilizando software habitual en smartphones y tablets y cuidando que los enlaces sean fáciles de seleccionar en pantalla.

No es más cara que una web normal, a efectos de programación y diseño lleva un trabajo similar.  Redimensiona los elementos a un nivel porcentual del tamaño de la pantalla de la visualización. Con el fin de que sea fácil de leer y navegar desde cualquier soporte. El diseño visual tiene que ser adaptado a este nuevo escenario, primando la visualización en los diferentes soportes a un diseño a una resolución de pantalla concreta de un terminal o Navegador. A día de hoy, que una WEB sea responsive es bastante común darlo por sentado, y es un requisito indispensable para ofertar productos y servicios. Tanto para empresas como particulares.